viernes, 9 de octubre de 2009

"TU TIENES EL RELOJ, YO TENGO EL TIEMPO"

Sidahmed Mohamed "Sidi", un hombre Saharaui de 45 años, que vive con nosotros durante la mitad del año aproximadamete, y la otra mitad la pasa entre el campamento saharaui de Tinduf, en Argelia, donde vive parte de su familia y su esposa, y su pueblo natal de la zona libre del Sahara cerca ya de la frontera sur con Mauritania.
Así pasa los meses de más calor en España y los más "fríos" en su tierra natal, y todo esto gracias a un visado especial que tiene por padecer una enfermedad muscular que sólo puede tratar en España. Así lleva ya 8 años con la Fundación, y su historia es una historia real, de un hombre que aquí y donde vaya representa todo un pueblo, que sin tener tan siquiera nacionalidad, le sobra corazón, paciencia y humildad. Un ejemplo andante, creyente aférrimo de la predicación a través del ejemplo y el respeto, en todos los aspectos, fisico, moral, religioso, personal, colectivo...
A continuación os presentamos, a petición del propio Sidi, una entrevista que publicó el diario "La Vanguardia"a un personaje con una vida muy parecida a la suya.
Este post va dedicado a Sidahamed, que hace unos días emprendió su duro viaje de regreso al Sahara donde pasará los siguientes 6 meses. Esperamos su feliz estancia y su regreso sano, y desde aquí mandamos un mensaje de apoyo al pueblo Saharaui¡¡ Os invitamos a acercaros más al conflicto que vive este pueblo, todo el mundo que lo ha hecho a través de Sidi ha quedado marcado. Como él dice "Sahara es región libre, y como tal debe decidir su futuro, no que otros decidan por él..." "Marruecos está abusando de la debilidad Saharaui, Argelia está ayudando y acogiendo y la ONU no ejerce de verdad su poder internacional, sólo gestiona ayuda humanitaria. Si de verdad queremos salir adelante, España debería actuar protegiéndonos, pero tampoco quiere... nuestro bienestar no interesa políticamente a la comunidad internacional".
http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_del_Sahara_Occidental





FOTO: DANIEL MIGUELA

Entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a: MOUSSA AG ASSARID,

No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!
Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo.

- ¡Qué turbante tan hermoso...!-


Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

- Es de un azul bellísimo...


- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?-


Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

- ¿Por qué?-

Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

- ¿Quiénes son los tuareg?-


Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

- ¿Cuántos son?-


Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

- ¿A qué se dedican?-


Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?-


Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?-


Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..-


Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

- Saber eso es valioso, sin duda...-


Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?-


Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?-


Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...-


Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿Por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?-


¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

- ¿Tanto como eso?-


Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

- ¿Qué pasó con su familia?-


Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?-


De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

- Y lo logró.-


Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

- ¡Un tuareg en la universidad...!-


Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra....
Aquí, por la noche, miráis la tele.

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?-


- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa...
En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.-


Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

- Fascinante, desde luego...-


Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

- Qué paz...-


Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo....


6 comentarios:

  1. Sabeis?, os he conocido a través de Antonio, el peluquero o el guaperas como he visto que lo llamais...Me hubiera gustado conoceros y poder ayudar, pero me voy dentro de nada a Valencia y no podrá ser. Espero que consigais todo lo que os propongais y ójala os hubiera conocido antes.
    Da la casualidad que viví 10 años en el Sahara, hasta la "marcha verde", así que también comprendo perfectamente todo lo que se dice en este post. Mucha suerte, y os seguiré, aunque sea mediante el blog. Besos a todos y ¡ANIMO!. Fernanda.

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  2. Yo también quiero sumarme a este homenaje para Sidi, pacífico y reflexivo Sidi. Mas que un problema muscular parece sufrir el peso de la reciente historia de su pueblo y de las fatalidades a las que lo estamos condenando.
    Una filosofía de vida tan profunda como la reflejada en esa entrevista no encaja bien en el egoísmo de este mundo materialista. Tampoco encaja bien el interesante concepto de "trabajo" que nos describe Mónica. Pero no os desaniméis.
    Mientras nuestros políticos andan lamiendo culos por el mundo, coleccionando y rentabilizando fotos, mendigando un gramito de poder, soltando palabras vacías que no comprometen a nada, mientras tanto digo, esta sociedad aún tiene la suerte de contar con personas que se ocupan de los desfavorecidos y sin pedir votos a cambio.
    Vuestra tarea se ha de notar al igual que el testimonio vivo del pueblo Saharaui; esperemos que no sea demasiado tarde y cuando dejemos de depender del reloj ya no tengamos el tiempo…
    Muchos ánimos para todos y un abrazo especial, en este caso, para Sidi.
    Toño

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  3. Me uno al homenaje de una persona tan especial como Sidi

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  4. hola soy daniel miguela, el fotógrafo y t.s.

    me ha encantado la entrevista...

    nos vemos este domingo que expongo las fotos.

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  5. Aunque con retraso quiero desearle mucha suerte a Sidi,porque por su forma de ser y comportarse se lo merece.A su vuelta esperamos poder ir nuevamente por la F.E.S. y saludarle personalmente.
    Y al resto de integrantes de esa comunidad cada vez más extensa,mucho animo y todo nuestro cariño

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  6. Que buena entrevista y de que verdades más grandes habla Sidi.Despues de leerla me queda más claro aún, aquello de que no siempre lo urgente es lo importante, que es una de las enfermedads de los "paises desarrollados"

    "Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa...
    En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!"
    saludos para Sidi y el entrevistador.

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